¿Televisor Plasma, LCD o LED?

Adquirir un TV con diseño, alta calidad de video y sonido y que, además, sea una inversión para disfrutar a largo plazo, no es un tarea fácil, dada la amplia variedad de tecnologías disponibles. En esta nota, te acercamos las herramientas necesarias para que puedas tomar la decisión más acertada al momento de comprar un televisor, ya sea de tecnología Plasma, LCD o LED.


Hace unos años, la principal tecnología era Plasma (Plasma Display Panel – PDP), que es un tipo de pantalla plana habitualmente usada para grandes TV (alrededor de 37 pulgadas o 940 mm.). Consta de muchas celdas diminutas situadas entre dos paneles de cristal que contienen una mezcla de gases nobles (neón y xenón). El gas en las celdas se convierte eléctricamente en plasma el cual provoca que una sustancia fosforescente (que no es fósforo) emita luz. 
Pero, recientemente surgió, y se ha masificado, la pantalla de cristal líquido o LCD (Liquid Crystal Display), que es una pantalla delgada y plana formada por un número de píxeles en color o monocromos colocados delante de una fuente de luz o reflectora. 

A diferencia de los plasmas, los televisores LCD cuentan con una amplia disponibilidad de tamaños, desde 15” (pulgadas) a 100”; el ángulo de visión es igual o superior al de plasma y posee una mayor resolución. 

Otro dato importante que cabe destacar es que los televisores LCD consumen menos energía, su tiempo de vida es mayor al plasma y es más ecológico, ya que no usa mercurio. Además, la tecnología ha evolucionado al punto que el llamado 'efecto arrastre' que presentaban algunos LCD se superó gracias al incremento de la velocidad en la tasa de refresco de la imagen. Antes, el tiempo de respuesta era de unos 20ms (milisegundos), ahora hemos llegado a tan solo 2ms. 

Si bien LCD se impone, esto no significa que la “guerra” entre plasma y LCD haya finalizado, pues plasma sigue siendo más económico en tamaños superiores a 50”. Si hablamos del aspecto ecológico, el plasma está en desventaja frente al LCD, ya que se fabrica con materiales que no son amigables con el medio ambiente. 

Pero, como la tecnología no se detiene, acaba de ser anunciada la tecnología LED. Esta tecnología recién se encuentra en algunas marcas y remplaza las lámparas LCD. La tecnología divide la pantalla en 128 segmentos que pueden ser encendido o apagado de forma independiente, lo cual mejora los negros, contraste, y permite que exista más brillo en la imagen, además de de tener un bajo consumo de energía. Su alto costo limita que se masifique la tecnología este año, pero se espera que baje el costo en los próximos 2 a 3 años. 

Por razones de costo OLED, aun es demasiado caro en tamaños grandes y puede alcanzar un contraste de 1 millón a uno, y consume menos energía que LCD. 

Lo cierto es que los usuarios desean tener televisores de alta calidad y allí nacen los conceptos de Full HD y HDTV

Un televisor Full HD 1080p es para aquellos que buscan el mejor desempeño y una óptima calidad, una pantalla que sea ideal para aprovechar en alta definición sus juegos digitales, películas BlueRay, películas HD del Internet, y fotos. Un HD puede reproducir imagen hasta 720p líneas de resolución, la diferencia entre 720 y 1080p es más notable en los tamaños mayores de 42”. 

Un televisor HDTV tiene beneficios como contraste y resolución. El primero, que es dinámico, conocido como DCR permite que los negros se vean más negros y los blancos más blancos. Como mínimo el TV debe contar con un contraste de 6,000:1. El segundo juega un papel fundamental para disfrutar de juegos de Alta definición, Xbox, películas Blue Ray, bajadas de Internet o satelitales, y para esto se requiere de una resolución de 1080p, Full HD. 
Si la TV que escogemos es muy grande y la sala donde la ponemos es pequeñita, acabaremos sentados demasiado cerca y viendo imágenes pixeladas. Según la SMPTE (Society of Motion Picture and Television Engineers), la distancia mínima a la que debemos situarnos ha ser el doble del ancho de la pantalla y la máxima no puede exceder en cinco veces esta medida:

En general, los plasma ofrecen un mayor contraste, con negros más profundos y con la escala completa de grises. Asimismo, el tiempo de respuesta -es decir, el periodo que transcurre entre que un píxel muestra un color y está listo para enseñar otro- es inferior. Esta última característica es de suma importancia cuando estamos contemplando imágenes en las que hay objetos que se mueven a gran velocidad, como por ejemplo un lanzamiento de falta en un partido de fútbol, ya que si el tiempo de respuesta es elevado el panel no mostrará el balón con la suficiente nitidez. 
Por lo que hace referencia al brillo o luminosidad, el rendimiento que obtendremos dependerá de las condiciones del lugar en que acabemos colocando la pantalla. Así, debemos tener en cuenta que en estancias con grandes ventanales en las que haya una entrada constante de luz solar es preferible tener un LCD; por contra, el plasma rinde mejor en sitios poco iluminados.
El ángulo de visión es otro punto a tener muy en cuenta. Si vamos a ver siempre la tele de frente, no hay problema, pero en caso de que tengamos el sofá o algún sillón un pelín escorados respecto a la pantalla, es más que aconsejable que echemos un vistazo a las prestaciones que nos ofrece el fabricante antes de decidirnos por un modelo u otro. Por norma general, los plasma tienen ángulos de visión mayores, pero cada caso es un mundo, así que lo mejor es que comprobéis las características de los monitores que tengáis intención de comprar.
Cuando está encendido, el panel de un LCD permanece en todo momento iluminado y su consumo es siempre el mismo. En cambio, en el caso de un plasma la energía que precisa para funcionar depende del tipo de imagen que aparece en pantalla. Así, cuantos más píxeles estén encendidos mayor será el consumo y viceversa. De cualquier forma, se considera que de media los LCDs consumen entre un 10% y un 20% menos que los plasma.
El periodo de vida útil de los LCD es de 50.000 a 60.000 horas aproximadamente, lo que equivaldría a tener el televisor encendido 5 horas al día durante los próximos 27 años. En el caso del plasma, la calidad de la imagen empieza a mostrar señales de fatiga a partir de las 30.000 a 40.0000 horas.
Es una norma practicamente,  los parlantes que incluyen en la caja de los LCD son muy delgados y con un sonido bastante mediocre. Lo común en los locales de venta es que luego te vendan el Home Theater para complementar. 
Un último punto ha resaltar es que algunos plasmas sufren el llamado efecto quemado cuando muestran una imagen fija -como por ejemplo el logotipo de un canal o las bandas superior e inferior que aparecen en las películas- durante mucho tiempo, lo que provoca que ésta se quede marcada en la pantalla.
 Tanto los LCDs como los plasmas tienen sus puntos fuertes y sus inconvenientes. La elección final dependerá de las características que más valoréis, del tamaño que tenga el salón en el que tenéis pensado colocar la pantalla y, claro está, del presupuesto que podáis dedicar.



Fuentes: http://www.abadiadigital.com/articulo/lcd-o-plasma-que-televisor-escoger/
                  http://www.tecnogeek.com/verpost.php?id_noticia=527



















 
Mundo Cyberia 2018